Tiempos modernos

Susana Pérez de Pablos, Jefa de sección y responsable de Educación de El País, publicó en su blog Escool, un artículo denominado "En busca del ocio perdido" en el cual analiza la manera en que utilizamos el tiempo libre y cómo la espontaneidad fue desplazada por la programación de todas las actividades.

Pasados por agua

Infinidad de veces ya hemos escuchado hablar de los beneficios de la Natación para bebés o Matronatación. Contrariamente a lo que muchos padres piensan, no está dirigida a aprender a nadar. En sí, su enfoque se centra en la relación del niño con los padres, el refuerzo de tal vínculo a través de situaciones lúdicas y recreativas. Desde los cuatro meses y hasta los dos años, los niños tienen la posibilidad de aprovechar junto a sus padres una actividad que podrá ser enriquecedora para toda la vida.
El tiempo que los niños permanecen en el agua es de una riqueza inigualable. Desde el comienzo hasta el final debe ser lúdico, sin exigirle al niño nadar, flotar, etc. La seguridad y confianza que los padres deben transmitirle a sus hijos en el agua es de suma importancia. Si no estamos seguros de lo que hacemos o sentimos miedo, los niños pueden sentirlo y el resultado será inverso al que en verdad estamos buscando.
Acompañando al crecimiento del bebé, la actividad influye en su desarrollo psicomotor, cardiorrespiratorio, inmunológico. A la vez, refuerza la socialización, la relación afectiva con los padres, la relajación y la seguridad en sí mismo.
A pesar de que todo parece mágico, cabe la posibilidad de que al niño no le guste el agua. Esto no quiere decir que no le vaya a gustar nunca, sino que quizás no es el momento adecuado. Si el niño no disfruta de la actividad o no se siente cómodo, lo mejor es no forzarlo y respetar sus tiempos, no les traerá ningún beneficio al niño ni a los padres obligarlo a entrar al agua.
Recomiendo a todos los que tengan la posibilidad de hacerlo, que vivan esta experiencia, y que la disfruten como algo único. Sientan esa conexión que el agua les permite desarrollar.

Un día en la colonia

Y así fue como pasamos el verano, aprovechando todo lo que la ciudad nos brinda: parques; museos; casas con mangueras, agua y patio (condición suficiente para ser visitadas).
Nuestro día comenzaba en el parque donde disfrutábamos de los
juegos del lugar y también generábamos los propios. Luego nos trasladábamos a una casa donde nos esperaba una mañana de agua y diversión. Entre todos creábamos juegos nuevos, tradicionales, de correr, de saltar, de mojarse, de persecución, una lista infinita.
Después del almuerzo recurríamos a lo
que en docencia llamamos "actividades pasivas": Talleres, cine, juegos de mesa, cuentos, dibujos...hasta cerrar el día.
Con el grupo de los más pequeños comenzábamos el día directamente en la casa, con juegos, agua y aire libre como denominadores comunes. Las actividades estaban enfocadas en el desarrollo de los sentidos, de la personalidad, de la independencia y al mismo tiempo pertenencia a un grupo, a conocer las posibilidades y limitaciones de su propio cuerpo.
Fue un gran verano. Cuando la educación y el juego van de la mano el resultado raramente es negativo, todo lo contrario.

Cerrando ya el relato de esta experiencia, invito a toda la gente a realizar algún proyecto armado o a desarrollar alguna idea en mente. Es una experiencia inigualable que deja una satisfacción particular.

Animarse, es todo lo que se necesita.

Disfrutar el verano en la ciudad

Durante el verano de 2009, realicé una colonia de vacaciones en la ciudad de Madrid (lo que en España sería un "Campamento Urbano"). Quizás el toque especial fue que se llevó a cabo en las casas. La idea surgió a raíz de la dificultad de muchas familias para vacacionar fuera de la ciudad por tiempo prolongado. Fue una propuesta económica, con facilidades para los padres, para los niños, para los docentes, con jornadas flexibles y adaptables a diferentes situaciones. La dinámica fue rotar cada semana en las diferentes casas de los niños, siempre y cuando las posibilidades edilicias lo permitieran. En este caso lo hicimos sólo en una casa porque era más cómodo para todos. Este fue un punto importante ya que los grupos eran reducidos y las familias en general ya se conocían.
Actividades recreativas, pasivas, diferentes talleres y excursiones llenaron los días de colonia.

Cabe destacar que sin el apoyo de las familias no hubiera sido posible lograrlo.
"...es aprender de otra manera, con el juego como guía, los niños/as como creadores de sus propios aprendizajes y el docente como estimulador y facilitador de los mismos.(...)Este es el objetivo del campamento: jugar, divertirse y aprender, y con ello como base, las experiencias serán de un valor inigualable."
La alegría y el entusiasmo de los niños cada día me reflejaban que el objetivo se estaba cumpliendo y que yo estaba donde tenía que estar. Enteramente felíz por haberlo hecho.

La idea de este Espacio Infantil

He creado este blog después de realizar un proyecto que he llevado a cabo en Madrid durante el verano 2009, el cuál me trajo mucha satisfacción y creo que el darlo a conocer puede traer ideas o porque no, ganas de llevarlo a cabo en sus propios hogares. Me gustaría utilizar este espacio para que los profesionales de la educación, psicología, pedagogía, madres, padres, etc. puedan dar opiniones, subir artículos interesantes, debatir, preguntar, responder, sobre temas referidos a la infancia, temas que nos gustan, que nos preocupan, que nos divierten, que nos emocionan...
Espero que este espacio crezca con el pasar del tiempo y sea de gran ayuda para todos.
Dedicado a mis alumnos de ayer y de hoy, para los más pequeños, para todos. Bienvenidos!